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RIQUEZA Y POBREZA

Tus riquezas tendrás que dejarlas aquí, lo quieras o no. Por el contrario, la gloria que hayas adquirido con tus buenas obras la llevarás hasta el Señor, cuando, rodeado de los elegidos, ante el Juez universal, ellos proclamarán tu generosidad y tu largueza, atribuyéndote todos los apelativos indicadores de tu bondad, de tu benignidad.

“Jesús dijo a los Fariseos: «Había un hombre rico que se vestía de púrpura y lino finísimo y cada día hacía espléndidos banquetes. A su puerta, cubierto de llagas, yacía un pobre llamado Lázaro, que ansiaba saciarse con lo que caía de la mesa del rico; y hasta los perros iban a lamer sus llagas». 

Comienza así la parábola que Cristo nos relata y que la Iglesia nos recomienda para hoy jueves 20 de marzo. Justo después de san José nos encontramos con esta parábola que es súper fuerte. Es la primera vez que dentro de una parábola, el Señor pone nombre a uno de los participantes, Lázaro. 

EL HOMBRE RICO

Y dice: «Este hombre murió y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham (que es como el cielo). El rico también murió y fue sepultado. En la morada de los muertos, en medio de los tormentos (o sea, que fue el infierno). Este rico levantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro junto a él.

Entonces exclamó: «Padre Abraham, ten piedad de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en el agua y refresque mi lengua porque estas llamas me atormentan». Y le responde a Abraham: «Hijo, recuerda que has recibido tus bienes en la vida y Lázaro, en cambio, recibió males; y ahora él encuentra aquí su consuelo y tú el tormento. 

LÁZARO

Además, entre ustedes y nosotros se abre un gran abismo. De manera que los que quieren pasar de allí hasta acá no pueden hacerlo, ni tampoco se puede pasar de aquí hasta allá». El rico contestó: «Pero me gustaría quedarme con esta parte porque hay algunas cosas que nos pueden servir para meditar con el Señor»”. 

Dice que este hombre rico se vestía de púrpura y lino finísimo y cada día hacía espléndidos banquetes. No dice que es un hombre malo, que ha robado, que se divorció varias veces, que es mujeriego. Lo único que dice es que hacía espléndidos banquetes, o sea, que tenía gusto por así decir, por comer bien, por tratarse bien. 

Y este Lázaro, que estaba en cambio a su puerta, que estaba cubierto de llagas, no se había dado cuenta que estaba ahí. Dice que él ansiaba saciarse con lo que caía de la mesa del rico. Pero nadie se lo daba y los perros le iban a lamer las llagas. Una situación bastante triste. Sin embargo, tampoco el pobre dice que haya sido un tipo bueno, que hizo ayuno, que perdonaba a los que le ofendían, nada, simplemente era pobre. Y cuando muere, es llevado  por los ángeles al cielo. 

Riqueza y pobreza

TODO ES DE DIOS

Fíjate, después vamos a encontrar la respuesta cuando le pregunta el rico a Abraham, él le dice ¿por qué se da esto? Y es, porque tú recibiste muchos bienes en la tierra y el otro en cambio males. Y no hiciste, por así decir, nada con esos bienes. 

Este es un tema de fondo porque en la vida vamos a recibir a veces muchos bienes. Hay algunas personas que tienen una situación financiera  que han heredado o que han logrado con su esfuerzo personal, que es realmente increíble. Vale la pena que nos pongamos a pensar que todos los bienes dependen de Dios y todo es de Dios. 

De hecho, dice en la Primera Carta a San Pedro: 

“Que debemos servir a los demás según lo que hemos recibido de Dios”.

Pensar que todos los bienes que tenemos son absolutamente nuestros, a veces nos puede llevar a tomar actitudes de el rico de la parábola, que no nos damos cuenta del sufrimiento de los demás o que nos parece que con unas pocas migas van a poder sobrevivir. 

SER GENEROSOS

Esto es un tema de hace muchísimos siglos en el pensamiento cristiano ya san Basilio en el 330, que era un monje y obispo de Cesarea en Capadocia, Doctor de la Iglesia, decía:

“Procura que el fin de tus trabajos sea el comienzo de las siembra celestial. Siembra justicia y cosecharás misericordia. Tus riquezas, (y aquí viene entrando ya en lo que nos interesa) tendrás que dejarlas aquí, lo quieras o no. Por lo contrario, la gloria que hayas adquirido con tus buenas obras las llevarás hasta el Señor, cuando rodeado de los elegidos ante el Juez Universal, ellos proclamarán tu generosidad y tu largueza. (O sea que se da las cosas con mucha fuerza, es la largueza) atribuyéndote todos los apelativos indicadores de tu bondad y tu benignidad. 

Deberías de estar agradecido y contento y feliz por el honor que se te ha concedido al no ser tú quien ha de importunar a la puerta de los demás. Sino que los demás acudan a la tuya. Y en cambio, te retraes y te haces casi inaccesible. Rehuyes al encuentro con los demás para no verte obligado a soltar lo que tienes”. 

riqueza y pobreza

¿POR QUÉ HAY DESIGUALDAD?

¡Ser generosos con los demás! es que aquí nos jugamos muchísimo. Evitemos parecernos a este rico avaro, porque eso lo que consigue es hacernos desagradables a los ojos de Dios. Tenemos que tener claro, hoy el sistema económico es injusto, es cruel. Los jóvenes no encuentran trabajo, muchas personas arriesgan la vida para irse a países más ricos. 

La pobreza abunda e incluso en países que son prósperos, los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres. Según cálculos recientes, el 1% de la población mundial tiene tanto dinero como el resto de los habitantes del planeta juntos. Claro, no es fácil de confirmar estos cálculos, pero está claro que miles de millones de personas son pobres en extremo, mientras que otras tienen dinero para mantener a varias generaciones de sus descendientes. 

Jesús reconoció esta triste realidad cuando dijo: “siempre tienen a los pobres con ustedes”. Ahora ¿por qué hay tanta desigualdad? Bueno, Dios ha entregado muchos bienes a algunas personas para que la sepan distribuir, para que hagan que la riqueza se multiplique, para que vayan a crecer. Y vale la pena pensar ¿cómo haces crecer tu dinero hacia los demás? ¿cómo beneficias, cómo no te encierras en ti mismo? 

AYUDAR A QUIEN LO NECESITA

Algunas personas son muy generosas, a mí me consta; los que me ayudan en proyectos. Por ejemplo, aquí en Hablar con Jesús o en otros proyectos varios de impacto social, Red de apoyo mujer, Razón y emoción, Educatec… Toda la gente que está alrededor en los proyectos es casi siempre la misma a la que puedes tocar las puertas, pedir y con generosidad. 

Y en otros sitios es muy difícil pedir porque se hacen los locos o ya te iré dando en el futuro… No hago una crítica general, pero a veces es una disposición del corazón ¿Cómo me preparo para ayudar a los que lo necesitan? Es importante. Jesús sabía que el sistema económico de este mundo desaparecerá cuando venga el Reino de los Cielos. 

De hecho, la Biblia habla constantemente de los comerciantes que presentan este sistema comercial egoísta, tanto como en la política y la relación con la religión falsa. Eso forman esta parte del mundo, el mundo donde gobierna Satanás. 

riqueza y pobreza, profecía

POPULORUM PROGRESSIO

Por eso los siervos de Dios tenemos que mantenernos separados de esta religión falsa, de que sólo nos preocupamos de nosotros mismos, de que hacemos como que la propiedad privada es única e intransferible. Es cierto que tiene que cuidarse la propiedad privada. Por supuesto, la Iglesia es la primera en reconocerlo, pero también reconoce que tendríamos que cuidar más de los demás. 

En la Populorum Progressio, como fruto del Concilio es una encíclica:

“Se recuerda que la renta disponible no es cosa que queda abandonada al libre capricho de los hombres; y que las especulaciones egoístas deben ser eliminadas.  Desde luego, (por ejemplo aquí un dato concretísimo) no se podría admitir que ciudadanos provistos de rentas abundantes, provenientes de recursos y de la actividad nacional, las transfieran en parte considerable al extranjero por puro provecho personal, sin preocuparse del daño evidente que ello inflige a la propia patria”. 

VISIÓN CLARA

Es un tema muy puntual, la gente que tiene mucho dinero que no ayuda a la gente pobre o los que tenemos un poco más y no ayudamos y no tenemos esa conciencia social. Si nos olvidamos y no nos damos cuenta del Lázaro que tenemos cerca, pues hacemos muy mal. Una idea de que tener mucho dinero, no. 

Los que tienen millones de millones ¡No, no, no, no, no! Yo estoy hablando de los que tienen trabajo, los que tienen trabajo, aunque lleguen cortos a fin de mes. Estoy hablando de los que a veces tienen que luchar en el día a día, sinceramente, ahí encuentro yo a la gente más generosa. Y por supuesto que eso tendrá unas buenas obras que reconocerán en el cielo. 

En el cielo no nos vamos a llevar para nada mucho dinero. Nada de dinero de hecho, pero sí nos llevaremos todas las buenas obras que concretemos de la tierra, lo que hagamos bien con el dinero bien aprovechado, ayudando a los demás. 

Vamos a pedirle a san José, ahora que estamos tan cerca de él, que nos ayude a tener esta visión clara, no parecernos a este rico avaro sino ser muy generosos con nuestras riquezas. 


Citas Utilizadas

Jer 17, 5-10

Sal 1

Lc 16, 19-31

Reflexiones

Señor, danos un corazón grande para ver las necesidades de los otros y estar siempre dispuestos a ayudar.

Predicado por:

P. Juan Carlos

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